Las perlas son una de las gemas más antiguas que se conocen. A lo largo de la historia han sido muy valoradas por su belleza y rareza. Las perlas se usan en una variedad de joyas como collares pulseras y anillos, también en las tiaras de la realeza e incluso en vestidos de alta costura. Además de la hermosura de su redonda forma y su brillo único, las perlas tienen mucho valor por la forma en la que se crea. ¿Sabes cómo se forman las perlas? ¡Dentro post!

Las perlas son una de las maravillas que se pueden encontrar en los fondos de los mares. Se forman dentro de las ostras, cuando una sustancia extraña, como un trozo de concha o una pequeña piedra entra en el cuerpo de una ostra. En respuesta a esta irritación, la ostra se defiende produciendo una sustancia llamada nácar, que recubre el cuerpo extraño y lo convierte en una perla.

La mayoría de las perlas utilizadas en las joyas son cultivadas en granjas de perlas. Esto es un proceso en el que se inserta un pequeño objeto en el cuerpo de una ostra para que produzca la perla. Las perlas cultivadas en granjas suelen ser más grandes y de mejor calidad que las perlas naturales. Sin embargo, las perlas naturales son más raras y, por lo tanto, más valiosas.

En Círculo, las perlas nos parecen fascinantes, pero reconocemos que lo que más nos gusta de las ostras en su intenso sabor a mar y es sin duda, uno de nuestros moluscos favoritos. Las encontrarás en nuestro Take Away para que te puedas llevar ostras de la mejor calidad a tu casa y en nuestra carta, donde te las serviremos sobre una base de hielo y una rodaja de limón fresco por si quieres aliñarla.